Cuando buscamos el asesoramiento de un especialista del descanso para poder dormir mejor, lo primero que pensamos es en la importancia de un colchón, sus elementos, sus características...Todo ese equipo de descanso que esperamos nos sirva para poder descansar mejor y despertarnos sin ese terrible dolor de lumbares, pero, ¿sabemos la importancia de elegir una buena almohada? Hoy vamos a verlo…
El origen de la palabra almohada
Hemos de decir que la formación de la palabra que dio lugar a la actual almohada del castellano se produjo en tres fases. La raíz desde la que se creó la almohada castellana es la palabra árabe “jadd”, que significa mejilla o lado. Con esta palabra, lógicamente, se podían formar expresiones relativas a descansar el rostro,la mejilla o de lado. Del árabe estándar procede la palabra mijadda, que significa cojín o almohadón. Por último, elandalusí (es decir, el que se hablaba en la península ibérica durante la ocupación árabe) añadió el artículo determinado -al a la palabra estándar, de manera que se formó el nombre al-mujadda.
La historia de las primeras almohadas
Las primeras almohadas fueron descubiertas en la antigua Mesopotamia y en el antiguo Egipto, concretamente en las tumbas de los faraones y es que hasta después de la muerte el tener bien aposentada la cabeza era importante, pero no penséis que eran cómodas, sino que estaban fabricadas en madera sólida tallada, dichas almohadas estaban pensadas para dormir de lado y su altura era proporcional a la altura del hombro, eso sí, eran tan listos que en el centro hicieron una hendidura central para que la cabeza reposara.
Como dato anecdótico dicho objeto servía a su vez como protección contra males como el insomnio y creían que tenían dotes adivinatorias. Por su parte, en la cultura china se creía que las almohadas hechas con materiales suaves no lograban espantar a los demonios y, además, hacían perder energía y salud a sus usuarios. Por lo tanto, echaron mano de materiales duros, como la madera, la piedra o el metal. En esta antigua sociedad china, las almohadas inicialmente fueron piedras lisas.
Curiosidades sobre las almohadas
Segunda curiosidad...en Asia y en tiempos más recientes; algunas almohadas se llegaron a conocer como “Las almohadas del opio”. Los fumadores de opio acostumbraban a recostarse de lado en estas almohadas tan duras. Contaban como después de haber fumado opio durante un rato, aun con lo duras que eran, se sentían tan confortables como en una nube.
Del siglo X al siglo XIV las almohadas empezaron a labrarse artísticamente dando lugar a almohadas de jade, cerámica o porcelana. (Yo ya hubiera roto más de una).
Fue en la Revolución Industrial del siglo XIX, cuando se empezaron a trabajar con hilos y tintes, anteriormente y sobre todo los más pobres debían de tener almohadas rellenas de cáscaras de cereales.
Tipos de almohadas actuales
Hoy en día existen infinidad de tipos de almohadas fabricadas con diferentes materiales; fibra hueca siliconada(excelente en cuanto a confort), guata (material textil no tejido fabricado con filamentos de algodón que se usa principalmente como relleno y aislante térmico), pluma de ave, látex o viscoelástica, pero ¿cuál es la que se adapta mejor a tu cuerpo?
Consejos
- Para favorecer un buen descanso es preciso que cabeza, cuello y columna vertebral estén alineadas.
- Una almohada baja (10 cm), es adecuada para quienes duermen boca abajo, y también para los niños pequeños, aunque en uno y otro caso quizá lo mejor sea dormir sin almohada.
- Una almohada mediana (12-13 cm), es ideal para quien duerme sobre la espada. Debe ser más bajo que los hombros, y de una dureza mediana.
- Una almohada medio-alta (15 cm). Es ideal para quien duerme de lado, para mantener la cabeza y el cuello bien alineados con el eje de la columna.
Recomendación final
Un consejo para acertar cuando vayas a la tienda, prueba la almohada adoptando la postura en la que duermes habitualmente,comprueba que cabeza, cuello y columna se encuentran bien alineados.