Saltar al contenido

PERÍODO DE ADAPTACIÓN AL NUEVO COLCHÓN

Lo más frecuente es que un día al levantarnos notemos dolor de espalda o que algún conocido o familiar nos comente que ha cambiado de colchón. En esos momentos es cuando  probablemente nos preguntemos cuánto tiempo tenemos el nuestro y no logremos ni acordarnos de los años que hace.

  Cuando esto ocurre, comenzamos a fijarnos en su aspecto exterior y en  la sensación que nos produce al acostarnos. Al igual que también, prestamos más atención a nuestra espalda por la mañanas, para ver  si nuestros dolores (en caso de que los haya) están relacionados con el descanso nocturno.

  Si el tiempo que tiene el colchón y nuestros análisis nos dicen que necesitamos un cambio,es que ha llegado el momento elegir uno nuevo . Comentamos con  los amigos, investigamos en internet, preguntamos en las tiendas... Todo nos parece un lío con tantos materiales, firmezas, densidades,precios…

El temido período de adaptación

 Cuando al final nos decidimos y nos llega el colchón a casa, pensamos que ahí se acabó todo,pero ni mucho menos... en ese momento tenemos que pasar el temido “PERIODO DE ADAPTACIÓN”.

  Hay que pensar que cuando llega nuestro nuevo equipo de descanso, lo más probable es que llevemos más de una década durmiendo en el anterior. Éste se habrá ido deformando poco a poco y nuestro cuerpo se ha ido acostumbrando a una más que probable postura incorrecta.

  El período de adaptación no es una ciencia exacta, ya que hay personas que el primer día notan un gran confort,(aunque lo más común es que se extrañe  al principio). Nuestra espalda puede “sufrir” con el cambio de una mala postura, a una postura más adecuada de la columna. Esto suele durar aproximadamente unas dos semanas, tras la cual comenzaremos a notar las ventajas de nuestro nuevo colchón.

  El espacio de tiempo para habituarnos al nuevo  se puede alargar un poco al hacer cambios muy radicales, sobre todo en personas mayores. El cambiar, por ejemplo, de muelles a visco o látex , o a la inversa. Puede que nos cueste un poco más, aunque esto no quiere decir que el cambio no vaya a ser positivo,  sólo quiere decir que nos puede llevar un poco más adaptarnos.

¿Qué hacer si las molestias continúan?

  Si a las dos semanas seguimos teniendo molestias importantes en la espalda o  sin notar el confort que esperábamos , ya podemos empezar a pensar que quizás nos hayamos errado en nuestra elección, por eso es muy ventajoso comprar los colchones en tiendas especializadas en descanso que nos ofrezcan un período de prueba de entre quince y veinte días.

  Con respecto al dolor de espalda, si persiste aunque cambiemos a otro colchón más adecuado, deberemos plantearnos que quizás  el problema esté en alguna patología. En ese caso lo aconsejable es acudir a nuestro médico y que nos haga las pruebas pertinentes para averiguar si hay algún problema.

Conclusión

  Y si por fin cambiaste de colchón y eres de los afortunados que la primera noche conseguiste pasar el umbral del mundo de los sueños, te deseamos un feliz y placentero descanso...

Publicación anterior Siguiente publicación
Welcome to our store
Welcome to our store
Welcome to our store